Si la asignatura de Literatura
Infantil fuese una historia tendría una estructura lineal, en el que la introducción
sería nuestro primer día de clase en la que Irune abrió las puertas de su
intimidad para dejarnos entrar y poder conocer al personaje principal que nos
iba a guiar a lo largo de toda la historia, el nudo ya lo teníamos claro tras
leer todo lo que se nos venía, con trabajos las líneas a seguir, el tiempo para
realizarlo…, y el desenlace es sin duda este, que con una fusión entre pena y
alegría de haber terminado el curso. Nos despedimos de la asignatura en sí, pero
desde luego esto ha sido como una gran libro, que aunque no lo vuelvas a leer,
te acuerdadas de todo lo que ha sucedido porque te ha marcado y te ha hecho
creer…
Me ha costado bastante poder
abandonar el concepto de literatura infantil que tenía hasta el momento, creo
que además aun tengo que interiozarlo más, mientras sigo trabajando en ello,
pero gracias a estos temas y tus explicaciones nos hemos dado cuenta de que la
literatura es un regalo para todos, obras hechas únicamente con un fin el de
disfrutar.
Es cierto que podemos encontrar
libros que tienen otros fines, pero dejan de ser literarios, como los paraliterarios
o los didácticos. El problema está cuando confundimos nosotros mismos los fines
para los que están escritos.
Como hemos dicho anteriormente
los libros literarios tienen un único fin, y es el de disfrutar, el de sentirse
identificado con la historia y con los protagonistas, el de conseguir vivir la
historia como la están viviendo nuestros personajes… Los paraliterarios, puede
que a veces su apariencia nos confunda, pero siempre tienen un final moralizador
o nos están enseñando algo, y los didácticos son para aprender.
Durante años no se han escrito
libros que realmente cumpliesen la función de ser literatura para niños, ya que
no estaban escritas con palabras con un niño pudiese decir, o con expresiones adecuadas
ya que no podían llegar a entenderlas o simplemente no les interesaba ya que no
estaban acorde con el momento evolutivo de los niños de la edad que lo leyesen.
Además cuando ya teníamos libros acordes con todo ello, los profesores no nos
dejaban disfrutar de la literatura como tal, sino que la convertían en didáctica
para poder memorizar lo que contenía el libro, y hacían preguntas que realmente
eran memorísticas, las cuales no tenían en la mayoría de las ocasiones nada que
ver ni con el tema.
Durante las primeras clases estuvimos trabajando mucho sobre ello y el trabajo que hemos realizado
durante el primer bloque era elegir un libro literario y analizarlo según la
edad y el momento evolutivo de los niños, es una tarea que aunque parezca sencilla,
no he conseguido hacerla correctamente hasta la tercera entrada que realicé.
Irune me ha ido guiando en los pasos que debería de seguir para que estuviese
completando y sacándome las ideas que tan arraigadas tenía desde siempre en
torno a la literatura en general.
Este primer trabajo me parece realmente
interesante y lo he empezado a poner en práctica recomendando libros a mi
hermana para que se los lea a mi sobrina, y empezando a comprar o leer libros para
en un futuro poder leerlos con mis niños y poder trasladarnos juntos al lugar
donde nos quiera llevar la literatura.
Para continuar con la asignatura en el bloque dos hemos estado leyendo textos folclóricos
en fuentes fiables, abriéndonos los ojos para darnos cuenta de que la mayoría
de los libros y películas que hay sobre ellos, están tan sumamente adornados y
estereotipados que han perdido su esencia.
Los textos folclóricos son una mina
de sabiduría de otras épocas, en las que por medio de historias narradas de
boca en boca hemos conocido creencias, sucesos e intereses que ellos podían
tener. Son historias familiares pero por medio de adaptaciones de palabras o
abreviando podemos contarles a nuestros pequeños maravillosas historias para
que ellos mismos se imaginen sus personajes, el lugar donde ocurrió, las hadas,
los monstruos…
Es por ello por lo que hicimos el
trabajo de buscar tres cuentos folclóricos para poder analizarlos de una manera
correcta, y buscar en ellos puntos que tienen en común, como los personajes de príncipes
y princesas, el momento del beso, el ogro, las brujas… no significa que
aparezcan todos en cada uno, sino que tras leer muchos te das cuenta del gran
simbolismo que tiene cada uno, como el emprender el camino solo, que simboliza
en crecer…
En este trabajo, como en el
anterior, tras hacerlo Irune me aconsejo ver más allá de lo que en un primer momento
ya me había dado cuenta y es que son textos tan cargados de simbolismo que con
cada lectura te puedes encontrar algo nuevo, que en la anterior lectura no lo
habías captado.
Desde luego no podemos de dejar
de contar este tipo de historias a nuestros menores, y dejar que pierdan toda
esa sabiduría que recogen.
A partir de ahí, una historia
mucha más grave que siempre quedará en los libros de texto (didácticos) nos hizo
que las clases presenciales acabasen y que por medio de apuntes y vídeos pudiésemos
seguir con la asignatura.
Este apartado fue realmente
bonito, crear libros por nosotros mismos, para nuestra clase. Trabajar la
literatura de una manera divertida siempre es la clave para hacernos a todos
disfrutar… hicimos una narración en prosa, otra dramática y otra en verso.
Como todo parece sencillo, pero a
la hora de crear, y además estar confinados en casa, nuestra imaginación estaba
un poco escondida con todo lo que estaba pasando. Aun así, disfrute un montón
de esta tarea y pienso que al ser mía y tras la aceptación de Irune son textos
que voy a guardar de por vida para en un futuro leerlos con mis alumnos, o
simplemente como el recuerdo de que fue ahí donde comencé a crear para ellos.
No quiero que con mi emoción de haber
sido capaz de crear, se nos olvide la parte más importante que los creamos para
ellos, para nuestra clase, para que ellos se sintiesen identificados, que realmente
puedan ser los protagonistas de un libro, y que lo tengan para que puedan verlo
las veces que quieran y disfrutar de algo que de y para ellos.
Comenzamos la parte de proyectos,
en el que el rey de todo esto para poder ponernos en contacto unos con otros
fue el Teams, gracias a esta aplicación hemos podido trabajar en equipos para
sacar proyectos adelante, sin poder vernos físicamente.
Lo primero que nos encomendaron
para esta asignatura fue crear un rincón de lectura, siguiendo una directrices
para aprender a hacer en el aula lo mismo pero para más personas.
Buscamos información sobre esto,
sacamos de nuestra imaginación todo lo que pudimos, para que cada una en su
casa pudiese crear el suyo y luego poner el común todos. El resultado fue
fantástico y la verdad que lo disfruté un montón.
Pero¿ qué había escondido tras
esta maravilla de proyecto? pues bien, hemos aprendido que porcentajes más o
menos debemos tener de cada tipo de libros en nuestras bibliotecas de aula, como
gestionarla haciendo que los niños puedan potenciar su autonomía, la importancia de dejar al alcance los libros para que ellos mismos los puedan tocar, releer y seguir explorando, y sin duda adecuar un espacio donde puedan disfrutar a
su antojo de ellos.
Para concluir los proyectos hemos
aprendido la importancia de la dinamización de la literatura, porque desde
luego para nuestros pequeños prelectores, es fundamental que puedan estar en
ambientes, espacios simbólicos... para poder vivir al completo de la maravillosa
sensación que esconde escuchar una historia.
Para ello hemos aprendido técnicas
como: narración con libro, cuentacuentos y lectura de cuentos, pueden parecen
que son todas casi iguales, pero engloban ambientes, apoyo de imágenes y
soportes muy diferentes, para poder vivir ese momento de distintas maneras y
ademas algunos son mas adecuados que otros si aun no saben leer, o si
necesitamos más atención… todo un mundo, que aunque nos hallamos acercado nos
queda aún por descubrir.
Toda estas actividades están relacionnadas,
las hemos ido tratando en diferentes bloques para poder asentar conocimientos
que teníamos hasta ahora mal definidos.
Si recapitulamos lo primero que hicimos
fue definir la literatura infantil, como había ido evolucionando a lo largo de
los años, cuales han sido los errores principales con el fin de que podamos a día
de hoy brindarles una literatura infantil real, adaptada a sus intereses y su momento
evolutivo, para que desde pequeños puedan disfrutar y valorar el maravilloso
universo de la literatura.
A partir de ahí y basándonos en
lo que nos ocupa los libros literarios hemos aprendido a poder seleccionar
libros para los diferentes momentos por los que pasan y la diferencia de edades,
fijándonos en las ilustraciones y en el texto, porque a primera vista podemos
pensar que en ellos no se cuenta mucho, pero para ellos puede ser el libro que los
acompañe como un amigo en su crecimiento.
Hemos leído y trabajado acerca de
los textos folclóricos, un tesoro que muchos no encuentran la llave para poder
descubrirlo, y nosotros gracias a nuestra mentora, hemos podido al menos
empezar a ver todo el brillo que hay dentro de ese cofre. No podemos olvidar
que en ellos se esconden historias de nuestros antepasados, las cuales han ido
pasando de boca en boca, hasta que por fin se hicieron libros fiables en los
que consiguieron escribirlos… y nos dejaron un regalo que algunos no hemos sabido
desempaquetar hasta ahora.
Hemos construido literatura, algo
que me llenó de ilusión sabiendo que estaba sola en casa, pero con mi
imaginación se la estaba regalando a mis pequeños alumnos.
Y tras ello hemos aprendido a
construir un rincón de lectura y a saber como organizar, ambientar, gestionar
una biblioteca de aula.
Yo veo perfectamente la relación,
pero por si no se diera el caso lo voy a recalcar, paso a paso hemos aprendido
a saber que es la literatura, a saber como debemos de tratarla, saber donde
buscarla, conocer los momentos evolutivos de los niños para que se puedan
identificar con la literatura, es decir a darle importancia a ella misma y a
todo lo que le rodea. Y una vez que esos conocimientos estaban asentados lo
hemos llevado a una clase, a saber cómo crear nuestra biblioteca a saber que
libros deberían aparecer, a saber que la biblioteca es suya y que hay que
ayudarles con la organización y la gestión pero que con nuestra ayuda van a
saber que tienen amigos, enemigos, mundos por descubrir en las estanterías que están
preparadas para ellos, y que es ahí donde pueden encontrar el disfrutar de algo
tan intimo y maravilloso como es la literatura.
Como conclusión me gustaría reiterar el regalo que nos aporta la literatura, y recordar que jamás podemos pedir nada a cambio, porque la literatura en sí ya nos aporta todo.
Dar gracias a Irune, ya desde el primer día, y cada día nos ha contado una historia, ya sea presencial o telemáticamente, para que a nosotros también nos llegase ese regalo.
La manera de trabajar de esta asignatura debo de reconocer que aunque nos cueste repetir y a la profesora leer muchas veces un trabajo, terminan por salir autenticas maravillas y desde luego el conocimiento queda asentado.
Gracias por enseñarnos una nueva forma de trabajar y de ver la literatura.
Muy buen artículo, Marta.
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